Cuando hablamos de piel atópica es importante distinguir entre una piel seca y sensible y una piel atópica.
En todos los tipos de piel debemos prestar atención a los productos de higiene e hidratación que utilizamos porque si son demasiado agresivos arrastran la protección natural de la piel, dejándola más expuesta a agresiones externas. Pero en el caso de las secas y sobre todo en el caso de las pieles atópicas, debemos ser más cuidadosos con la rutina, porque de esta manera prevendremos la aparición de brotes y las posibles complicaciones o molestias que pueden causar.
Está demostrado que una rutina de higiene e hidratación adecuadas y específicas para piel atópica reducen la frecuencia de aparición de brotes y su intensidad, ya que mejoran el estado de salud de piel y en definitiva, mejoran la calidad de vida de las personas con piel atópica.
¿Que es la piel atópica?
La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria crónica hereditaria (relacionada con una predisposición genética) causada por una alteración de la barrera cutánea o una disfunción del sistema inmunológico. Se caracteriza por ser recurrente, ya que se desarrolla en brotes con periodos de remisión. La dermatitis atópica suele manifestarse en individuos genéticamente predispuestos.
Afecta principalmente a los niños y en un 45% de los casos aparece entre el segundo y tercer mes de vida en forma de manchas rojas, habitualmente en las mejillas. La piel está seca y presenta manchas rojas supurantes. A partir de los dos años de edad, suele afectar a los pliegues de la piel y más tarde desaparecen los brotes en un 90% de los casos, pero la piel permanece seca y sensible. En ciertos casos, la dermatitis atópica puede persistir en la edad adulta.
Los casos de dermatitis atópica se han duplicado en los últimos 20 años. Y el eccema es una de las causas más comunes de consulta dermatológica.
Para prevenir la recurrencia de los brotes podemos seguir unas pautas sencillas de higiene e hidratación y es muy importante que seleccionemos tratamientos con unas características concretas, como ahora veremos.
En las pieles atópicas la barrera cutánea está alterada o disminuida, por lo que también hay una mayor pérdida de agua y están más expuestas a los agentes externos y son más sensibles. Al estar dañada esta barrera protectora natural, los alérgicos penetran provocando una inflamación, facilitando la colonización por Staphylococcus aureus, y desencadenado el brote de dermatitis.
Por esto, es fundamental restaurar esta barrera de la piel a diario, de modo que la piel esté más protegida de los agentes externos y microorganismos y evitando así la aparición de brotes. De modo que, como veis, es fundamental en este tipo de pieles la rutina diaria, ya que si con la limpieza e hidratación conseguimos compensar el déficit que tienen estas pieles, conseguiremos prevenir eficazmente los brotes. Evitándonos, en la medida de los posible, llegar a utilizar tratamientos más agresivos. Es cierto que no todo depende de la rutina, ya que los factores externos y el estrés son los que desencadenan los brotes y hay casos complicados en los que es difícil la prevención. Pero si no llevamos a cabo estas sencillas pautas de mantenimiento que están a nuestro alcance, la frecuencia y severidad de los brotes puede ser peor.
La línea Atoderm de Bioderma refuerza las defensas naturales de la piel gracias a su composición y a la patente Skin Barrier Therapy® que ejerce una triple acción:
– Forma una película protectora: barrera física formada por los lípidos aportados.
– Reconstruye biológicamente de la barrera cutánea: inducción de la síntesis de lípidos y proteínas.
– Regula el equilibrio bacteriano, sobre todo en relación con el Staphylococcus aureus: acción antiadhesión.
Además de la patente, esta línea también contiene:
PEA (Palmytoil Ethanol Amide): ingrediente que ayuda a calmar el picor de la piel.
ß-Sitosterol + Gluconato de Zinc: antiinflamatorios, para que la piel no está dañada.
Gluconato de Zinc: evita la adhesión de la bacteria S. aureus.
Vitamina PP: antiinflamatoria y reparadora del manto epidérmico.
Glicerine + Vaselina: hidratantes, emolientes y filmogénicos (ayudan a mantener el film hidrolpídico de la piel).
MIS CONSEJOS PARA EL CUIDADO DIARIO DE LA PIEL ATÓPICA:
– Higiene diario con el nuevo aceite de ducha Atoderm, ideal para todo tipo de pieles incluso bebés, y específico para pieles atópicas. Limpia respetando la barrera de la piel y dejándola muy suave e hidratada. Personalmente me parece un aceite de ducha diferente a otros que he probado hasta ahora y mantiene la piel hidratada, me ha encantado.

Para los periodos de brotes, os recomiendo utilizar un gel piador mucho más suave, calmante y específico de estos periodos; es Atoderm Intensive Gel Moussant sin jabón. Limpia muy suavemente la piel, sin irritarla, alivia inmediatamente la sensación de picor, tirantez y sequedad gracias a su formulacion que contribuye a relipidizar el manto natural de la piel.

– Hidratar con la línea Atoderm Intenisve a diario después de la ducha. Como hemos visto, refuerza las defensas de la piel manteniendo la integridad de la barrera hidrolipídica y evitando la colonización de la bacteria y por tanto evitando los brotes. También es muy importante su acción calmante del picor y la inflamación, por lo que es adecuado para utilizar a diario, en periodos de ínter-brotes y también en asociación con los tratamientos puntuales prescritos por el médico, tipo corticoesteroides tópicos.
