Rutinas Cosméticas Personalizadas

¡Buenos días!

En los últimos meses especialmente, he observado desde la farmacia y más concretamente desde el servicio de dermoanálisis, que hay mucho interés por ciertos ingredientes cosméticos y esto ha hecho cambiar el tipo de consultas que recibo.

Cuando comencé a realizar este servicio, hace ya unos 8 años, y con menos experiencia que ahora (sí, 8 años, yo tampoco me lo creía, pero el tiempo pasa muy rápido…), el perfil que acudía a la farmacia, eran mayoritariamente mujeres que desconocían su tipo de piel, los activos o cuáles podían ser más beneficiosos para su tipo de piel. Actualmente, venís al servicio mujeres y cada vez más hombres, señal de que ellos también están interesados en cuidar correctamente su piel y prevenir para mejorar su salud.

Pero hay una clara diferencia; en este momento hay un “boom” de información en redes sociales (algo que no es malo en absoluto), ya que estar informados es imprescindible, nos permite decidir y discernir con mayor criterio. Pero, en muchas ocasiones, crea nuevas dudas, que son diferentes a las que se planteaban antes, pero que sigue siendo necesario resolver, aclarar y creo que incluso es más importante todavía asesorar de forma personalizada. Y esta es la clave de todo consejo farmacéutico.

Voy a poner unos ejemplos muy sencillos y veréis por qué digo esto y por qué he considerado importante escribir este post, sin hablar de tratamientos, o de marcas. Porque quiero hablar de lo FUNDAMENTAL y aclarar algunos términos que veo dudosos últimamente y se repiten, tanto en las consultas con dermoanalizador a diario, como a través de vuestros mensajes en redes sociales, o a través de vuestras llamadas y mails…

Por ejemplo; cuando vamos al médico, antes de darnos un tratamiento farmacológico nos preguntan si tenemos alergias, revisan nuestra historia clínica, otros medicamentos, nuestras analíticas, etc… y se toma una decisión en base a toda esa información. Sucede lo mismo en nutrición o en otras disciplinas.

Cuando realizamos un estudio de piel con dermoanalizador, no nos basamos sólo en la edad y tipo de piel, eso es cosa del pasado y del marketing que aparecía en los envases hace unos años. Ya no hablamos de “cremas para pieles de 30 o 40 años”. Hablamos de necesidades. Hablamos de ingredientes, de evidencia científica, de estudios clínicos y de resultados.

Pero sobre todo, o al menos es lo que trato de hacer a diario, es importante elaborar una rutina (siempre lo más sencilla posible) que cubra las necesidades de cada persona, que sea eficaz, segura y que le vaya a proporcionar resultados a corto plazo y también a largo plazo. No nos quedamos en la superficie. Ni hay una norma general que sea dogma para tod@s.

La clave está en basarse en unos conocimientos y en una experiencia, en analizar, tener unos objetivos claros y personalizar la recomendación.

¿EXSITE UNA FÓRMULA MÁGICA PARA CUIDAR NUESTRA PIEL?

SÍ Y NO.

Sí, existe una fórmula, aunque no mágica, sino específica y adecuada para cada piel, para cada persona, e incluso para cada etapa de su vida o época del año.

No existe una única fórmula estándar. El problema es que tendemos a generalizar, ya que actualmente vemos vídeos o leemos post, y evidentemente nos hablan y hablamos (me incluyo, por supuesto) de los beneficios y ventajas de distintos activos o ingredientes cosméticos, de sus acciones en la piel, de resultados y de estudios. Y eso es lo queremos todas y todos, queremos soluciones, queremos ver cambios que mejoren el estado y aspecto de nuestra piel, y nos lanzamos a por ello.

Y, por eso, la conversación continúa así:

“He oído/leído que lo único que funciona es la vitamina C y el retinol,  Paz recomiéndame algo…”

No me voy a extender en este tema ahora, porque hablando de  los tipos de vitamina C y de los derivados de la vitamina A (como el retinol), puedo escribir varias entradas más en este Blog. Para ambos ingredientes cosméticos hay diferentes formas moleculares, cosméticos en diferentes concentraciones y también es importante tener en cuenta el pH, y cómo estén formulados. Y sí, por supuesto, son muy eficaces y hay muchos estudios (desde hace muchos años, no es algo que se acabe de descubrir aunque ahora hablemos mucho de ellos) que evidencian la eficacia de ambos y sus distintos beneficios antienvejecimiento. ¿Pero son los únicos eficaces y los más adecuados para todas las pieles, edades y épocas del año? Claramente, no.

CONCLUSIONES:

  • Hay muchos ingredientes cosméticos probados y que cuentan con evidencias científicas que avalan su eficacia y que la observamos a diario, si tenemos aparatología para determinar los distintos parámetros cutáneos y medir objetivamente sus resultados.
  • Cada piel, si hablamos de pieles sanas, tiene unas necesidades principales y unas características intrínsecas y extrínsecas que nos dan la pauta para hacer una recomendación u otra (porque las pieles con patología, alergias o sensibilidad deben valorarse aparte, y especialmente en patología, debemos tener previamente el diagnóstico del dermatólogo).
  • Hay que valorar la tolerancia a ciertos ingredientes cosméticos de cada piel y tener en cuenta factores como el estilo de vida y la exposición solar, que también son determinantes a la hora de elaborar una rutina personalizada.

Informémonos, leamos, aprendamos, pero no seamos rígidos y estandaricemos porque esto a veces nos lleva a excedernos en el uso de cosméticos, a realizar por nuestra cuenta combinaciones imposibles o ineficaces de ingredientes, o a olvidarnos de la parte imprescindible; la higiene y la protección.

Y como todo en la vida, es una cuestión de equilibrio y de no tener prisa.

Espero que os haya resultado interesante esta reflexión, porque me parecía que está muy alineada con la realidad que vivimos actualmente.

Para cualquier consulta, intentaré ayudaros de la mejor forma posible, así que ya sabéis dónde encontrarme.

¡Feliz día!

Maria Paz Arnau Ferragut

Titular de la Farmacia Paz Arnau Ferragut en Castellón. Licenciada en Farmacia. Máster en Dermofarmacia. Postgrado Especialista en Ortopedia y Titulación para la elaboración de SPD.

3 Comentarios

  • Maria Jose Bayo dice:

    Hola Paz,acabo de leerte y como siempre me parece muy acertado lo que dices
    Es la primera vez que te escribo y aunque me encantaría tu asesoramiento,me sabría mal no poder gastarme el dinero de lo que me aconsejaras
    Tengo 65 años y me encanta este mundo de la cosmética y si la verdad es que tenemos exceso de información y de marcas
    Yo intento tener una buena rutina y limpieza de mi piel,que antes era muy seca o deshidratada y ha mejorado mucho
    Ahora quería introducir Matricium de Bioderma pero no se si lo necesito o dónde encajarlo
    Si crees poder ayudarme ,concertamos una cita telefónica,vivo en Barcelona
    Gracias por leerme y por el blog

  • MARÍA dice:

    Hola Paz,
    Tus post me parecen muy interesantes y útiles. Precisamente quería formularte una duda con respecto a las necesidades específicas de la pieles grasa alípicas.
    En este tipo de piel parece haber una disminución en el contenido de ciertos lípidos. Estos lípidos creo que serían las ceramidas y ácidos grasos, principalmente. Por tanto, ¿sería correcto recomendar a un paciente con piel grasa deshidratada una crema hidratante con este tipo de lípidos concretos en sus composición? ¿Con qué nombre aparecen estos compuestos en el código INCI del producto?
    Muchas gracias y un saludo.

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