Muchas veces recibo consultas en la farmacia sobre exfoliantes y peelings y hay que diferenciarlos porque realmente son dos tratamientos distintos que se realizan con cosméticos diferentes y actúan en capas distintas de la piel. Por eso, es importante aclarar estas diferencias y más en esta época del año, que es la idónea para realizar tratamientos que ayuden a renovar la epidermis después del verano, para mejorar su textura, unificar el tono, devolver la luminosidad, y en general para que la piel tenga una aspecto más bonito y saludable.
Exfoliación:
Es la eliminación de las capas más superficiales de la piel con el objetivo de conseguir un adelgazamiento del estrato córneo, se realiza mediante arrastre mecánico. Por tanto, su acción es sólo a nivel de la capa más externa de la piel. Y nos permite eliminar las células muertas e impurezas y activar la circulación de la piel, por lo que adquiere un aspecto más luminoso y conseguimos suavizar su textura. También ayudamos a desobturar los poros y preparamos la piel para favorecer la penetración de los tratamientos que apliquemos a continuación.
Los gránulos o partículas del exfoliante suelen estar disueltos en geles o emulsiones y si además contienen tensioactivos espumosos, entonces estaremos hablando de scrub.
Existen diferentes tipos de exfoliantes según el tamaño de grano, según los activos con los que vaya enriquecida la formulación dependiendo del tipo de piel al que van destinados; por ejemplo activos calmantes, hidratantes o seborregualdores para complementar su acción.
Y también podemos clasificar los exfoliantes según su origen:
– Exfoliantes de origen vegetal: formulados a base de polvo de hueso de melocotón y albaricoque, polvo de cáscara de almendra, avellana o nuez.
– Exfoliantes de origen animal: con cáscara de huevo o de crustáceo.
– Exfoliantes de origen mineral: a base de arcillas y arenas.
– Exfoliantes sintéticos: con sílice, talco, caolín, microgránulos de polietileno, etc…
Estos son algunos de los que os recomiendo según el tipo de piel:
– Para piel mixta-grasa: exfoliante de oliva de Apivita, exfoliante Alove Cosmetics, exfoliante facial de Martiderm y el gel exfoliante Sébium de Bioderma.




– Para piel normal: exfoliante frutos rojos de Bio-Beauté by Nuxe, o el exfoliante albaricoque de Apivita.


– Para piel seca: exfoliante Hydrabio de Bioderma, o exfoliante de rosa de Nuxe.


– Para pieles apagadas: exfoliante de arándano Apivita.

Mi consejo:
Para mejorar los tratamientos y realizar una correcta exfoliación, los utilizaremos 1 o 2 veces por semanas en pieles de normales a grasas, y 1 vez por semana o cada 15 días en pieles secas. Se aplican sobre la piel previamente humedecida con agua, realizando movimientos circulares e insistiendo en frente, barbilla y nariz. Posteriormente, se aclara la piel con agua tibia.
También debéis tener en cuenta que no a todos los tipos de piel les sienta bien la exfoliación porque puede irritarla. Por ejemplo, en pieles sensibles con tendencia a rojeces, pieles con rosácea, o pieles con dermatitis debemos recurrir a otros cosméticos para renovar la piel y purificarla. En estos casos es preferible utilizar mascarillas de limpieza semanalmente para ayudar a la renovación celular y limpiar el poro en profundidad.
Peeling:
Es un tratamiento cosmético que consigue eliminar células muertas en las capas más superficiales de la piel (aunque su acción es más profunda que la de la exfoliación), favorece la regeneración celular y estimula la síntesis de colágeno. Por eso, ademas de alisar la superficie de la piel y mejorar su aspecto, atenúa manchas y arrugas. Con el peeling no “frotamos”, eliminamos capas de células muertas por la acción química principalmente de los alfa-hidroxiácidos, o enzimática.
Tipos de peelings:
– Peelings químicos con alfa-hidroxiácidos: ácido glicólico, tartárico, láctico, cítrico, málico y salicílico, penetran en la piel por su pequeño tamaño molecular.
– Peelings enzimáticos: a base de papaína, enzimas extraídas de la papaya.
Os recomiendo algunos de mis peelings preferidos de mayor a menor intensidad:
La ventaja de los peelings que os recomiendo es que son progresivos, los realizamos en casa poco a poco, por lo que veremos resultados por su acción regeneradora y renovadora y al mismo tiempo tienen muy buena tolerancia en la piel.
– High Peel de Lierac: Se trata de una crema peeling progresivo que aplicaremos todas las noches como nuestra crema de noche, durante un periodo aproximado de tres meses, dependiendo de cada caso. Ayuda a renovar la piel, unificar el tono y reducir líneas de expresión y pequeñas arrugas. Tiene muy buena tolerancia en la piel y además la mantiene hidratada, por la acción de la urea que incorpora su fórmula. Por lo que no es necesario aplicar a continuación otra crema hidratante.

– Age-Peel de Filorga: peeling semanal, aunque pone 5 sesiones, realmente podréis realizar más porque el gel peeling contiene bastante cantidad. Dejaremos actuar 10 minutos y lo retiraremos.

– Comfort Peel de Lierac: Más suave que High Peel. Lo utilizaremos de la misma forma.

– Ampollas Alfa-Peeling de Martiderm: Combina la acción peeling y la acción hidratante. Aplicaremos media ampolla cada noche y a continuación podemos aplicar nuestra crema hidratante.

– Sérum Sébium de Bioderma: está especialmente indicado para pieles grasas porque ayuda a seborregualarlas y eliminar las marcas de acné residuales. Aplicar todas las noches.

– ILU-Masque de Singuladerm: Dejaremos actuar la mascarilla durante media hora y la retiraremos, de 2 a 3 veces por semana.

¡Excelente post. Enhorabuena!
Un saludo
¡Muchísimas gracias Montse!!
Un saludo,
Paz.
Vaya, siempre he creido que el peeling era sólo para pieles con problemas, cicatrices o imperfecciones severas.
Me alegro de que os resulte interesante…
Gracias, un saludo.
Paz.